
Escletxes del Papiol
Unas grietas estrechas que vale la pena descubrir cada rincón de ellas
Al llegar, la primera que vemos
es la más accesible, ya que es fácil y ancha, así que se puede andar
tranquilamente a través de ella. Luego, si subes a las rocas las puedes ver
desde arriba y la verdad que impresiona ya que son unos 6 m de altura, pero me parece
fascinante.


La siguiente que vimos ya era más
estrecha que la principal, pero todavía era accesible y se podía andar bien, lo
que en la anterior cabrían unas tres personas de ancho y en esta de uno en uno.


Después de esta última, pensábamos que no íbamos a poder ver más, ya que tienes que ir andando por unos senderos en medio del bosque, pero al final vimos un total de seis, lo que no todas son del todo accesibles.
Había alguna que podías entrar y andar varios metros pero ya llegaba un punto en el que tenías que ir de lado y al final era más difícil pasar entre las grietas. Otra que al entrar era como un pequeño bosque dentro y a la izquierda otra pequeña, medio accesible. Una que hay una roca en medio aguantándose entre las paredes de roca y hay que pasar por debajo.








Había pequeñas grietas que me daban curiosidad pero eran de un palmo de ancho, pero con la linterna pude ver un poco de su interior. Hablando de su iluminación, en general en todas entraba buena luz, lo que en zonas más estrechas ya se hacía más oscuro.


Me encanta descubrir nuevos sitios y aprender un poco sobre ellos