
Road trip noreste España
Road trip fotográfico en 5 días

Empezamos la aventura, carretera y hacia la primera parada, Jaca (Huesca). ¿Qué podemos ver en Jaca? Lo más destacado es la Ciudadela, que destaca por su forma de estrella y se puede ver una manada de ciervos en el césped que rodea la muralla. Un paseo por el centro histórico, viendo la Catedral de San Pedro (s. XI) y sus calles.
A media tarde, después de haber recorrido la ciudad, ponemos rumbo al siguiente destino, Sangüesa/Zangoza (Navarra). Al entrar al pueblo nos encontramos el puente por el que debajo pasa el río Aragón y a su izquierda vemos la Iglesia Románica de Santa María la Real de Sangüesa.








Pasamos la noche en Sangüesa, y por la mañana visitamos el "cristo" (Sagrado corazón) que hay en la montaña, que también es un mirador del pueblo.
Dirección Pamplona, ciudad conocida por el encierro, tiene mucho más, vamos a verlo. Entramos y vemos la Ciudadela, la fortaleza con forma de pentágono y las calles con sus bonitos rincones. La Iglesia de San Saturnino, el Museo de Navarra y la Sala de exposiciones. Seguimos hacia la Plaza del Castillo, el ayuntamiento, y subiendo la calle, en lo alto encontramos la Catedral Metropolitana de Santa María la Real de Pamplona.
Pasamos a los sitios destacados del encierro, la Plaza de toros, el monumento al encierro, la valla / monumento al lado del ayuntamiento, la calle Estafeta y la Hornacina de San Fermín.






Después de conocer Pamplona, nuestro siguiente destino, Azkoitia (Euskadi). Un pequeño pueblo escogido por situación geográfica, ya que quedaba entre los sitios que veremos más adelante. ¿Qué podemos ver en Azkoitia? La Iglésia de Santa María la Real, situada al lado del río, la Plaza Mayor (Plaza Nagusia), San Martín, una iglésia en lo alto con vistas a todo el pueblo y las montañas que le rodean, y por último y lo que más me gustó eran las casas típicas de Euskadi que quedan en la zona alta, partes de madera y colores diversos.
Al siguiente día, había un destino clave y de camino fuimos viendo diferentes puntos. Gaztelugatxe, llevaba años queriendo ir, para la fotografía y disfrutar de las montañas y la experiencia. Llegó el día, pero antes vamos a ver otros puntos. El Castillo de Butrón, el cual actualmente no se puede entrar pero es una visita rápida para ver su exterior. Seguimos a ver el Flysch (cerca de Bilbao), unos acantilados con una peculiaridad y es que están compuestos por capas de rocas duras intercaladas con otras más blandas y forma la alternancia rítmica que se puede ver la roca erosionada.




Dirección Gaztelugatxe, para hacer el camino que llega a la ermita hay que reservar un ticket con antelación, es gratis pero al atraer a tanta gente se entra por tandas y suele estar cubierto, almenos en verano. Llegando, la carretera me parecía para disfrutar (de hecho por todas las carreteras de la zona), todo alrededor verde, muy abundante de naturaleza. Los servicios de la zona de Gaztelugatxe, hay sitios para comer y comprar bebidas, el parking son 3€ aunque me pareció ver una zona gratuita pero era pequeña y estaba llena. Después de comer, descansamos y esperamos a la hora reservada. Vamos hacia la "puerta" por la que se empieza la ruta, ida y vuelta sobre 1 hora dependiendo si vas parando para disfrutar del paisaje, hacer fotografías…
El camino empieza con una bajada en pendiente a la cual le siguen unas escaleras hacia la derecha (a la izquierda hay un mirador), un camino de tierra y llegamos a la plaza donde empezamos el camino hacia la cima. Comenzamos pasando el puente con dos arcos que conecta con el islote, subimos los 241 escalones y llegamos a la ermita, al lado hay un pequeño refugio. Disfrutamos de las vistas, descansamos 5 minutos, hacemos unas fotos y bajamos. Reacemos el mismo recorrido y salimos. Zona increíble, sitio más que recomendado pero a tener en cuenta que no es un "paseo", se puede hacer sin problema pero en las subidas se hace un poco duro y más con el calor del verano, llevar ropa y calzado adecuado y sobretodo agua.
Al lado del islote se encuentra una pequeña isla, la Isla de Aquech. Y para acabar el día, vemos el Faro de Matxitxako.
Al día siguiente, recorremos la costa. Empezamos en Zumaia, donde veremos el puerto, el pueblo, el faro y el Flysch, una zona de postal.






Seguimos y conocemos Getaria, un pequeño pueblo donde destaco sus vistas al mar y acantilados, su calle principal con restaurantes en los que hacían la carne en la parrila que tienen en la calle y su variedad de pinchos increíbles.






San Sebastián. El Peine del viento XV desde donde podemos ver la Playa de la Concha y el Monte Urgull. Subimos la carretera que queda detrás de la zona del peine y podemos llegar a la zona del Monte Igueldo donde se encuentra el faro y el parque de atracciones. Pasamos a recorrer las calles de la ciudad, la parte cercana al mar, donde destacan dos puentes: el puente del Kursaal y el puente de Maria Cristina.






Después de recorrer tantos sitios y con calor, pasamos un día tranquilo. Día de pasear más tranquilamente por Azkoitia y descubrir Loiola, una pequeña localidad donde resalta el Santuario.






De vuelta a casa, descubriremos dos montañas distintas pero curiosas. En Navarra, La Foz de Lumbier, la montaña "separada" por el río Irati. Es una ruta en la cual se puede andar al lado del río, pero en esta ocasión las fotografías son desde un mirador cerca de la carretera, y donde se encuentra la Villa romana de Liédena.




Seguimos el camino y encontramos la Reserva Natural de Mallos de Riglos, en Huesca.



Como conclusión, el viajar, ya sea al pueblo de al lado como a muchos km, te da aprendizajes y conocer, ya no solo nuevos paisajes y monumentos, sino las maneras de vivir de cada sitio y en mi caso, me inspira y motiva a seguir haciendo lo que me gusta, que es crear y transmitir a través de la fotografía.
